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| Vértigo Temporal Saludos familia del Xanga: Pensando un poco después de visitar el presente espacio de un servidor, pude darme cuenta de algo que no es para nada nuevo. El devenir del tiempo que imprime un vértigo insoslayable a nuestras vidas. Siento que fue hace un par de meses la última vez que acudí a estos lugares en busca de catarsis y comunicación. Hoy casi un año después siento la imperiosa necesidad de volver a escribir un poco y compartir con todo aquel interesado experiencias adquiridas en los últimos días. Trataré igualmente de escribir de manera frecuente y estructurada para las próximas ocasiones. Mañana estaré por aquí con actualizaciones... | | |
| Lugares fuera de este mundo IV (y algo más...)
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La ausencia es parte de todo, falté mucho tiempo, pero aquí ando de nuevo para ver qué aplica. Con lo que respecta a la entrada anterior pues no hay mucho que seguir, la verdad es que no la terminé jajaja, y a estas alturas ya la mayoría de ustedes, mejor dicho, los pocos de ustedes interesados en él deben de haber olvidado por completo la ilación de las cosas. Sin embargo, pondré lo poco que hice hace meses.
En esta ocasión, sin embargo, no garantizo una continuación de la historia, no vaya a ser que me tarde un año en poner la continuación, así que de momento está esto.
Un saludo y hasta la próxima.
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Después de recorrer un poco las calles centrales de la ciudad, llegamos por fin a la plaza de armas haciendo comentarios de todo cuánto veíamos, no era común que estuvieramos ahí salvo Motus que era oriundo del lugar. Vagamos un poco por las calles en el carro antes de buscar un estacionamiento donde pudiéramos dejarlo.
El tráfico estaba bastante pesado y recuerdo una visión que me hizo apreciar la singularidad de aquel lugar. En la plaza aledaña al palacio de gobierno junto al kiosco había un grupo de los ahora denominados “adultos en plenitud” o “adultos mayores” pero vulgarmente conocidos como ancianos que bailaban con singular alegría al ritmo de un sabroso danzón mientras la concurrencia los observaba y aplaudía al finalizar cada pieza. Observar aquel espectáculo, lleno de cadencia por parte de aquellas parejas a las que sin duda su vida era ya más que una cuestión de dos, me hizo sentirme definitivamente fuera de mi ciudad e incluso con una sensación algo difusa en mi percepción del tiempo. La visión fue sumamente agradable pero quedó rápidamente atrás al doblar en la siguiente esquina y divisar la plazuela justo enfrente de nosotros. Motus sugirió el estacionamiento que estaba justo enfrente y no hubo objeción. Dejamos el carro, cruzamos la calle, fuimos rápido al pequeño puesto de periódicos por unas provisiones tabacaleras para finalmente apostarnos en la fuente. No pasó mucho tiempo antes de que la gente empezara a llegar con un poco de nerviosismo y desconcierto por estar yendo a una reunión de pura gente, en su mayoría, desconocida en el plano tangible y no era para menos, basta hoy en día con reflexionar un poco para darse cuenta de lo inverosímil de aquella escena, lo curioso y sorprendente fue que se repetiría al menos otras tres veces en el futuro. Una vez estando ahí empezaron a llegar algunos para quedarse y otros simplemente de paso como queriendo no ser detectados para que una vez que se dieran cuenta del fiasco simplemente huir sin cargar con el oso de haber estado ahí solos sin que nadie hubiera llegado.
Con el tiempo empezaron a llegar, un poco retrasados algunos, los primeros que llegaron fueron freaky con unos vatos no conocidos, brak, chtulu (de paso), un poco más tarde llegaron mystery girl, la chispa, angelfish y piojo. Curiosamente y como suele suceder cada quien se empezó a concentrar con sus grupitos sin que hubiera mayor interacción. Estaba anonado por lo que estaba haciendo, apenas me empezaba a caer el veinte de dónde estaba, una experiencia inédita. Poco después fueron llegando más como Penumbra y pohoya como bajadas del cielo. Yo no conocía en persona a nadie como ya he dicho anteriormente así que las presentaciones fueron un tanto extrañas pero divertidas. Estuvimos todos platicando un rato sentados en la fuente poniéndonos de acuerdo a qué lugar ir de los miles que había alrededor. Varias veces fui por ahí a inspeccionar la zona a patín con el buen Motus y más de un susto dimos por ahí a los indefensos culterianos que se escondían detrás de los árboles y los postes de luz, regresábamos y había cada vez más gente entre la que era del foro y la que iba de guardaespaldas de los del foro. | | |
| Lugares fuera del mundo III
No pasó mucho tiempo antes de que un tipo alto, de lentes y semi-barbudo apareciera caminando por la pequeña plaza mientras encendía un cigarro sin detener su andar. Nunca lo habíamos visto en nuestra vida, pero no había pierde, inmediatamente supimos que era él. Motus Terrae.
Nos saludamos un tanto efusivo, hicimos alegoría a nuestros físicos y platicamos brevemente tratando de llegar a un consenso sobre el lugar al que iríamos a comer. Se barajearon varios lugares pero parecía que cada quien tenía un antojo diferente. En lo que llegamos a un acuerdo decidimos ir primero por un agua a la Michoacana que estaba a unos pasos de nosotros. Hacía un calor insoportable, bueno, en realidad era el calor típico del lugar, rico, pero calor al fin y al cabo pero estábamos sedientos. Pedimos varios litros de agua helada de los cuales uno fue a parar directamente a mi barriga. Reconozco que tomé demasiada, al grado que mi hambre se vio afectada minutos más tarde cuando por fin, de común acuerdo y por recomendación del Motus pasamos a un lugar ubicado en Plan de Ayala conocido vulgarmente como…¿El taco norteño? No recuerdo bien, estaba frente a un… ¿Vips? Bueno, no recuerdo tampoco, pero estaba en Plan de Ayala y vendían tacos, que de norteños no tenían mas que el nombre del lugar, aunque ni de eso estoy seguro. Debo hacer público también que el lugar dejó algo que desear, la gringa que con tanta enjundia me fue recomendada resultó ser una majadería en tamaño versión imposible de ser ingerida por una persona normal, común y corriente, salvo claro el ente olinto que nos acompañaba que no sólo se la terminó, también agarró la mitad y se metió senda plasta de tortilla queso y pastor por la boca, se la embutió. La mitad de aquel bocado fue masticado ante los ojos atónitos de la concurrencia, tardó como diez minutos en poder pasar poco a poco aquella porción, los ojos le lloraban y no podía emitir más sonido que el del esfuerzo por ir masticando aquella masa. Después de mucho esfuerzo y ante el asombro para bien y para mal de los ahí presentes en el que no sabíamos si reir o llorar, terminó su espectáculo devorador. Yo no terminé ni la mitad del plato y el resto tampoco quedó muy convencido de la calidad del lugar. Sin embargo, había llegado la hora que todos habíamos estado esperando ansiosamente desde días atrás, eran aproximadamente las seis de la tarde para cuando terminamos de comer, y decidimos enfilarnos directamene a la Plazuela...
La otra entrega vendrá más pronto, perdón por la tardanza... | | |
| - Sombras en Tiempos Perdidos
Soledad…
Son este tipo de días, en los que lleva días sin haber nadie en mi casa y en donde son ya días también sin que vea a alguien conocido en los que no puedo evitar pensar y encontrarme. La soledad estimula mis sentimientos más profundos y crea una capa aislante que no me permite sustraerme de mis propia realidad.
La verdad es que los días siguen pasando y parece que veo el amanecer permaneciendo estático hasta el ocaso. Los días se han vuelto lluviosos y las tardes grises. A veces parece que las lluvias no son lo suficientemente amenazadoras como para cerrar las ventanas, sin embargo llueve torrencialmente pero con azules claros como contraste en algunas partes del cielo que invitan a permanecer estático mientras recuerdo.
Son definitivamente estos días los que embargan mi corazón de hambre de tenerte cerca, de saberte, de escucharte. Son también estos días los que me dicen en cada eterno segundo que la espera tiene un final y que pronto pasarán.

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Sólo para recordar un poco y no perder de vista otras tantas cosas...
Una lectura clásica de enorme mensaje
ENTONCES apareció el zorro:
-¡Buenos días! -dijo el zorro.
-¡Buenos días! -respondió cortésmente el principito que se volvió pero no vío nada.
-Estoy aquí, bajo el manzano -díjo la voz.
-¿Quién eres tú? -preguntó el principito-. ¡Qué bonito eres!
-Soy un zorro -dijo el zorro.
-Ven a jugar conmigo -le propuso el principito-, ¡estoy tan triste!
-No puedo jugar contigo -dijo el zorro-, no estoy domesticado.
-¡Ah, perdón! -dijo el principito.
Pero después de una breve reflexión, añadió:
-¿Qué significa "domesticar"?
-Tú no eres de aquí -dijo el zorro- ¿qué buscas?
-Busco a los hombres -le respondió el principito-. ¿Qué significa "domesticar"?
-Los hombres -dijo el zorro- tienen escopetas y cazan. ¡Es muy molesto! Pero también crían gallinas. Es lo único que les interesa. ¿Tú buscas gallinas?
-No -díjo el principito-. Busco amigos. ¿Qué significa "domesticar"? -volvió a preguntar el principito.
-Es una cosa ya olvidada -dijo el zorro-, significa "crear lazos... "
-¿Crear lazos?
-Efectivamente, verás -dijo el zorro-. Tú no eres para mí todavía más que un muchachito igual a otros cien mil muchachitos. Y no te necesito. Tampoco tú tienes necesidad de mí. No soy para ti más que un zorro entre otros cien mil zorros semejantes. Pero si me domesticas, entonces tendremos necesidad el uno del otro. Tú serás para mí único en el mundo, yo seré para ti único en el mundo...
-Comienzo a comprender -dijo el principito-. Hay una flor... creo que ella me ha domesticado...
-Es posible -concedió el zorro-, en la Tierra se ven todo tipo de cosas.
-¡Oh, no es en la Tierra! -exclamó el principito.
El zorro pareció intrigado:
-¿En otro planeta?
-Sí.
-¿Hay cazadores en ese planeta?
-No.
-¡Qué interesante! ¿Y gallinas?
-No.
-Nada es perfecto -suspiró el zorro.
Y después volviendo a su idea:
-Mi vida es muy monótona. Cazo gallinas y los hombres me cazan a mí. Todas las gallinas se parecen y todos los hombres son iguales; por consiguiente me aburro un poco. Si tú me domesticas, mi vida estará llena de sól. Conoceré el rumor de unos pasos diferentes a todos los demás. Los otros pasos me hacen esconder bajo la tierra; los tuyos me llamarán fuera de la madriguera como una música. Y además, ¡mira! ¿Ves allá abajo los campos de trigo? Yo no como pan y por lo tanto el trigo es para mí algo inútil. Los campos de trigo no me recuerdan nada y eso me pone triste. ¡Pero tú tienes los cabellos dorados y será algo maravilloso cuando me domestiques! El trigo, que es dorado también, será un recuerdo de ti. Y amaré el ruido del viento en el trigo.
El zorro se calló y miró un buen rato al principito:
-Por favor... domestícame -le dijo.
-Bien quisiera -le respondió el principito pero no tengo mucho tiempo. He de buscar amigos y conocer muchas cosas.
-Sólo se conocen bien las cosas que se domestican -dijo el zorro-. Los hombres ya no fienen tiempo de conocer nada. Lo compran todo hecho en las tiendas. Y como no hay tiendas donde vendan amigos, Ios hombres no tienen ya amigos. ¡Si quieres un amigo, domestícame!
-¿Qué debo hacer? -preguntó el príncipito.
-Debes tener mucha paciencia -respondió el zorro-. Te sentarás al principio ún poco lejos de mí, así, en el suelo; yo te miraré con el rabillo del ojo y tú no me dirás nada. El lenguaje es fuente de malos entendidos. Pero cada día podrás sentarte un poco más cerca...
El principito volvió al día siguiente.
-Hubiera sido mejor -dijo el zorro- que vinieras a la misma hora. Si vienes, por ejempló, a las cuatro de la tarde; desde las tres yo empezaría a ser dichoso. Cuanto más avance la hora, más feliz me sentiré. A las cuatro me sentiré agitado e inquieto, descubriré así lo que vale la feliçidad. Pero si tú vienes a cualquier hora, nunça sabré cuándo preparar mi corazón... Los ritos son necesarios.
-¿Qué es un rito? -inquirió el principito.
-Es también algo demasiado olvidado -dijo el zorro-. Es lo que hace que un día no se parezca a otro día y que una hora sea diferente a otra. Entre los cazadores, por ejemplo, hay un rito. Los jueves bailan con las muchachas del pueblo. Los jueves entonces son días maravillosos en los que puedo ir de paseo hasta la viña. Si los cazadores no bailaran en día fijo, todos los días se parecerían y yo no tendría vacaciones.
De esta manera el principito domesticó al zorro. Y cuando se fue acercando eI día de la partida:
-¡Ah! -dijo el zorro-, lloraré.
-Tuya es la culpa -le dijo el principito-, yo no quería hacerte daño, pero tú has querido que te domestique...
-Ciertamente -dijo el zorro.
- Y vas a llorar!, -dijo él principito.
-¡Seguro!
-No ganas nada.
-Gano -dijo el zoro- he ganado a causa del color del trigo.
Y luego añadió:
-Vete a ver las rosas; comprenderás que la tuya es única en el mundo. Volverás a decirme adiós y yo te regalaré un secreto.
El principito se fue a ver las rosas a las que dijo:
-No son nada, ni en nada se parecen a mi rosa. Nadie las ha domesticado ni ustedes han domesticado a nadie. Son como el zorro era antes, que en nada se diferenciaba de otros cien mil zorros. Pero yo le hice mi amigo y ahora es único en el mundo.
Las rosas se sentían molestas oyendo al principito, que continuó diciéndoles:
-Son muy bellas, pero están vacías y nadie daría la vida por ustedes. Cualquiera que las vea podrá creer indudablemente que mí rosa es igual que cualquiera de ustedes. Pero ella se sabe más importante que todas, porque yo la he regado, porque ha sido a ella a la que abrigué con el fanal, porque yo le maté los gusanos (salvo dos o tres que se hicieron mariposas ) y es a ella a la que yo he oído quejarse, alabarse y algunas veces hasta callarse. Porque es mi rosa, en fin.
Y volvió con el zorro.
-Adiós -le dijo.
-Adiós -dijo el zorro-. He aquí mi secreto, que no puede ser más simple : Sólo con el corazón se puede ver bien. Lo esencial es invisible para los ojos.
-Lo esencial es invisible para los ojos -repitió el principito para acordarse.
-Lo que hace más importante a tu rosa, es el tiempo que tú has perdido con ella.
-Es el tiempo que yo he perdido con ella... -repitió el principito para recordarlo.
-Los hombres han olvidado esta verdad -dijo el zorro-, pero tú no debes olvidarla. Eres responsable para siempre de lo que has domesticado. Tú eres responsable de tu rosa...
-Yo soy responsable de mi rosa... -repitió el principito a fin de recordarlo
* =) Mugrocisha | | |
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